martes, 21 de abril de 2009

:: Who'd Have Known? ::



You put your arm around my shoulder,
It was as if the room got colder,
And we moved closer in together,
And started talking about the weather,
You said tomorow would be fun,
And we could watch A Place In The Sun,
I didn't know where this was going,
When you kissed me.

domingo, 19 de abril de 2009

:: ¿Y qué dirán de mí?... ¡Dirán que eres G.A.Y.! ::


Sí, puedes verlo en el título. Es el pecado con forma de persona. Se desplaza, camina y, lo peor de todo, convive entre nosotros. Es la mancha de su familia; esa oveja negra que se decanta por el pecado. Pero no es cualquier pecado, como cualquier otro. No, nada que ver. Tiene que ver con el sexo. Sí, así es. Esa maldita palabra de cuatro letras que, en la sociedad salvadoreña, es un tabú. Un irredimible concepto que, quiérase o no, despierta el morbo de la gente. Sobre todo, si eres diferente

Si sientes cómo la lujuria y la concuspicencia, de acuerdo con las normas religiosas, recorre tu cuerpo. Y, lo peor de todo, si percibes una profunda atracción hacia individuos de tu mismo sexo. ¡Shhh! Calla; es mejor que no lo digas en voz alta. Puede oírte tu padre o, peor aún, la vecina chismosa que puede contarle a tu madre. Ese pecado es algo, por lo que vale la pena esconderse. Sobre todo, en esos momentos, donde debes corresponderte con tu pareja. Ser uno. Pero, cuidado, mira a todos lados, antes de propinarle un beso o una caricia. De lo contrario, recibirás la bofetada del escarmio moral, la mirada incisiva, con ansias de contarle al mundo tu pecado. Sí, ese desfiguro que, solo en las personas seguidoras de lo lascivo, puede darse. 

¿Quién sabe, heteros? Jamás digan: "de esa agua, no beberé". Al contrario, uno nunca sabe cuando puede tener un momento de debilidad. Una circunstancia en la que, gracias a nuestro morbo, querramos experimentar "qué se siente". Porque, a veces, uno se aburre de probar la misma comida. Y, como diría el hijo de Bree Van de Camp, la pelirroja de Desperate Housewives, "puede gustarme el sorbete de chocolate, aunque, en ocasiones, puede llegarme a gusta el de vainilla". Mejor no lo pudo haber expresado.

Pero, heteros, no tengan miedo. Los homosexuales no mordemos. Tampoco los contagiamos. Y, no quiero decir que haya locas, que hagan daño. No, nada de eso. Me refiero, más que todo, a que sepan respetar las diferencias. Maduren. Tengan presente, que los homosexuales tenemos derecho a amar, a sentir. No solo somos locas peluqueras o diseñadoras de moda. No, somos más que eso.

viernes, 17 de abril de 2009

:: Enter The Circus ::


Esta es una semana de locos. Un compendio de 7 días que, quiérase o no, la gente de la UCA entra en pánico. Desde un catedrático irreverente hasta un ordenanza. Todos, absolutamente todos, están al borde del colapso nervioso. ¿La razón? Pues, queridos lectores, solo puede ser una: los parciales.

Esas terroríficas pruebas que, como en los gloriosos años de colegio, deben prepararse con semanas. Incluso meses. Esos silenciosos enemigos que, en un santiamén, nos dejan como chompipes cuesta abajo. Con las hormonas a flor de piel y, por qué no, con la incertidumbre de poder sortearlo con nuestros maravillosos profesores.

Para muestra, un botón. Esta semana, agotadora de por sí, debo hacerle frente a tres parciales, sumado con la intrasigencia de mi catedrático de Periodismo. Personaje ilustre, de mi Universidad, al que se le ha ocurrido, para terminar de cagarse en nuestro devenir como estudiantes, en la creación de notas deportivas. ¡Guacala!

Pero, si eso no fue lo peor, imagínense celebrar los 3 meses de noviazgo, con mi Cosito Bello, con un fantástico viaje, a Morazán, en aras de conocer la radio Segundo Montes, así como una fabulosa caminata por los alrededores de la misma. ¡Qué bello y qué feo!, como diría el insigne Baudelaire.

En fin, todo esto y más, son algunas de las circunstancias que, solo una semana de parciales, puede aderezar en mi monótona existencia. X(

miércoles, 15 de abril de 2009

:: En mi noviazgo: 3 meses, símbolo de un compromiso ::





"Heaven knows (...) I feel love"
– Donna Summer


Se aproximan los 3 meses de noviazgo, que cumpliré al lado de mi novio. Debo decirles que no ha sido fácil. Una relación entre dos hombres puede ser igual de complicada que una heterosexual. Pero lo importante radica en que, por cada problema que atravesamos, tratamos de salir adelante.

Y, ¿saben algo? Como estudiantes de comunicación social que somos, siento que debo aprender a cuidar lo que digo –y dejo de decir. No quiero que me malinterpreten, pero, a veces, mi lengua de sable ha lastimado a mi Cosito Beio. Y, lo peor de todo, es que no sé que debo hacer ante esas situaciones. Porque, quierase o no, de algo estoy seguro: NO QUIERO PERDERLO. Por ningún motivo. Mi corazón me lo dice: EL ES EL INDICADO.

Valió la pena esperar tanto, por encontrar el verdadero amor. No saben el beneplacito que siento, cada que escucho palpitar su corazón frente al mío. Su boquita junto a la mía. Y, lo mejor de todo, ver esos ojos que, desde que me empezaste a gustar, amor mío, me dicen que amas intensamente. Y que todo lo que aprecias, en la vida, lo cuidas con un fervor inmenso.

¡TE AMO!... Y MUCHAS GRACIAS POR SER MI MEJOR AMIGO, MI CONFIDENTE Y, SOBRE TODO, EL HOMBRE CON EL QUE DESEO PASAR EL RESTO DE MI VIDA ^^.

lunes, 6 de abril de 2009

:: Awebado ::


Estoy awebado. No sé. Quizás me siento así, por muchas cosas que han pasado en mi vida. No he posteado en días. Hasta meses. Mi novio anda lejos y, lo peor de todo, está una de mis tías, con la que peor me llevo, alojada en casa –desde hace días. Solo verla me remonta a los tragos amargos de mi infancia. A esas awebadas en el aeropuerto mientras criticaba mi obesidad. Aquellos regaños que mermaron mi corazón y, por qué no, acrecentaron una enemistad marcada entre ella y mi madre.

En fin: una zarta de tonterías. Por ahora, he seguido el consejo de mi novio: no meterme con ella. Sin embargo, no sé cuánto tiempo lo resista, porque, aunque no quiera, ella siempre quiere meterse conmigo. Entrometerse en mi vida, cual vieja chismosa, de barriada mexicana. No sé que hacer; sin embargo, tendré la paciencia para no sentirme awebado siempre.